"Sólo un hasta luego" es una invitación a asumir la vida como una siempre renovada oportunidad de expresar crecientemente nuestra esencia del alma que es amor.

 

“Dicen que murieron nuestros abuelos, padres, algunos de nuestros amigos…, pero no debe ser cierto, porque les estamos escribiendo éste y otros libros, porque ellos los están leyendo con ojos que no son de carne, porque los lazos de genuino amor perduran por la eternidad.”

 

“Sólo preparamos el día en que veamos partir a nuestros seres queridos con naturalidad, sin desgarramientos. No pretendemos frenar la lágrima que brota de los ojos mojados. Tiene todo el derecho de deslizarse mejilla abajo. Sólo presentamos argumento para contribuir a deshacer la angustia que pudo haberla empujado. En el futuro nuestra identificación con el alma o núcleo inmortal irá disipando el temor a la muerte; la conciencia de la inmortalidad del alma nos reconciliará con ese sólo aparente ocaso.”

 

“Vamos con ella, con la Eternidad, con Quien la perpetúa, porque queremos ganarnos esa oportunidad de seguir errando, creciendo y amando. Horadar el momento, aprehender la eternidad en el momento más inesperado, ante los ojos colmados de inocencia de un niño, ante las luces sorpresiva de un atardecer, ante la alameda primaveral colmada de vida y vegetación…; aprehender la eternidad en el éxtasis que regala la belleza, el gozo, la entrega…”

 

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La muerte, un amanecer

“Explorar el misterio de la llamada muerte, nos posibilita poder nacer a nuestra vocación de eternidad, empezar a creer en un amor que no hallará límite alguno. El estudio nos proporciona igualmente la conciencia de que cada momento aquí en la Tierra es precioso, único y sagrado. Habríamos pujado mucho en los otros mundos por este momento y  por lo tanto merece ser apurado en el mejor de los sentidos.”

 

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Alzheimer

 

¿A cuánto no renunciaron por seguir siempre a nuestra vera? ¿Cuánto persistieron, cuántos apuros no pasaron para que jamás quebrara la unión con nosotros? Al final eran ellos los que demostraron la máxima generosidad. A la postre ellos fueron sin saberlo nuestros mejores maestros. No conozco la terapia sistémica, no puedo hablar de transmisión de conflictos, sino de transmisión ininterrumpida de favores y amores. No sé de constelaciones familiares, pero encenderé los cielos en constelación de infinito agradecimiento.

 

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Cremación

 El argumentario que exponemos a continuación a favor de la cremación, lo hemos extraído en mayormente de la obra de Alice Bailey que ha seguido los dictados del Maestro Tibetano Djwhal Khul. Principalmente esta información corresponde al amplio manual denominado “Curación esotérica”. Según la señora Bailey, dos razones principales justifican la cremación. En primer lugar se aceleraría la liberación de los vehículos sutiles. Esta liberación se produciría de esa forma en pocas horas en vez de en unos cuantos días. En segundo lugar con la cremación estaríamos frenando “la tendencia a un descenso que obstaculiza grandemente al alma”. De esa forma el alma no encontraría ningún “punto de enfoque”.

 

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Ley de la reencarnación

¿Qué hacemos con una sola vida en medio de un universo tan inmenso, tan bello; delante de un horizonte tan infinito? ¿Qué hacemos con una sola encarnación si tenemos todas las razas, los pueblos, los credos por descubrir, por abrazar, por amar…, todos los verbos por conjugar; si tenemos tanto por explorar, aprender, compartir, ayudar, superar, renunciar…, por sanamente gozar? ¿Qué hacemos con una sola vida en medio de la eternidad?

 

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Ley del Karma

 

La ley de reencarnación no sería aplicable sin la de consecuencia o causa y efecto. Una ley comporta la otra. Según las enseñanzas teosóficas esta ley, también denominada de karma, es la que se encarga de regular las desarmonías que generamos en nuestro entorno, para nuevamente restablecer el proceso armónico. Como ya hemos apuntado con anterioridad, los únicos infiernos existentes son los que el ser humano crea para sí en sus equivocaciones. Nadie juzga, sólo vivimos la consecuencia de la Ley. La ley del karma concretamente nos devuelve con suprema exactitud lo que merecemos. Somos los agraciados del Cielo que hemos atraído o las víctimas del infierno que nosotros mismos hemos creado. En este segundo caso, de ninguna manera ese infierno sería eterno. Perduraría exclusivamente hasta que se deshaga esa materia astral generada por inferiores pasiones. 

 

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Ley de grabación

La ley de causa y efecto no sería posible sin la de grabación. Una ley comporta la otra. Todo queda grabado, aunque no nos enteremos, aunque no hallemos a primera vista las copias. Todo queda registrado de forma indeleble en ese escondido archivo que nunca se borra. Hay memoria por más que nosotros vayamos de olvido en olvido. Hay una película en la cual todo queda registrado. Es un registro de un material muy sutil, etérico. Si la información de lo que nos acontece se perdiera y por lo tanto no hubiera cosecha en función de lo que hemos sembrado, el universo sería un caos, pero no es el caso.

 

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Anatomía Oculta

Al referirnos a los mundos espirituales o sutiles, nos tomamos nuestras licencias en aras de una mayor claridad. Aludiremos a los mundos superiores o inferiores al abordar la cuestión de los diferentes niveles dimensionales. En realidad esos mundos no se encuentran más arriba o más abajo, sino que se hallan superpuestos entre sí. De la misma forma que los cuerpos del hombre no se hallan ni por encima, ni por debajo, los mundos superiores, tampoco se encontrarán arriba o debajo de la tierra sino dentro, yuxtapuestos y desde dentro se expandirían hacia el exterior.

 

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Vuelo del alma

Vicente Beltrán Anglada abunda en la definición de la muerte, no como ausencia de vida, sino como un refugiarse la conciencia en otros niveles de su constitución interna. El alma dejaría de ser en el plano físico y pasaría a ser con plena libertad de movimiento en el siguiente nivel de conciencia, el mundo astral. Según las enseñanzas teosóficas, el ser despierta en la esfera astral que le corresponde en razón de su nivel vibratorio. El hombre al  desencarnar, al recuperar la conciencia en el mundo astral  se va a encontrar funcionando en el subnivel astral de vibración afinada con la vibración que el trae. Por los otros planos vibratorios pasará durmiente, inconsciente.

 

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Retorno del alma

El alma reencarna una y otra vez hasta desarrollar los poderes que lleva en sí, en forma de latente semilla. Mediante la experiencia y las acciones vamos desarrollando esa latencia extraordinaria que está dentro de nosotros. Se nos da todo un equipo, toda una colección de cuerpos, para ese desarrollo, pero lo que podemos aprender en una reencarnación es  limitado. El proceso es lento.

 

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Concepción

Al comenzar la carrera para fecundar al óvulo, los espermatozoides no tienen porqué saber si habrá una barrera que los detenga, no saben si la mujer ha tomado anticonceptivos. Habrán de dejarlo todo en esa carrera vital. Son 250 millones, pero sólo uno lleva la información imprescindible. Aquí es donde nos tienta dar la razón a la Gnosis de Samael Aun Weor. Si sólo uno basta, si nos consta que uno sólo se puede “colar” en cualquier momento para culminar una fecundación, ¿Por qué no ahorrarnos el resto de 249.999 espermatozoides?, ¿Por qué no guardar ese néctar sagrado para obras más sublimes aún? Los rosacruces afirman sin embargo que todos esos millones de espermatozoides “son portadores de la fuerza creadora del padre y aportan una serie de sustancias etéricas y de elevadas vibraciones que, absorbidas por los correspondientes vehículos de la madre, ayudarán en el proceso que comienza.”

 

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Secuencias de los acontecimientos durante la muerte (Alice Bailey y el Tibetano)

La amplia obra de Alice Bailey y el maestro Tibetano lo constituyen un total de veinte libros, los denominados “veinte libros azules”. De esa obra concretamente del extenso libro “Curación esotérica” he extraído dos textos breves que creo de interés dar a conocer. Proporcionan valiosa, práctica y concreta información sobre dos aspectos de la muerte en los que el conjunto de la humanidad nos hayamos muy perdidos, a saber: “Técnicas para facilitar el bien morir” y “Secuencias de los acontecimientos durante la muerte”, es decir de qué forma sobreviene ésta, cuáles son los hechos que se desencadenan previos al abandono total del cuerpo físico por parte del alma. La visión pionera que ambos textos arrojan sobre estos temas tan trascendentales en nuestras vidas, nos ha animado a colocarlos al final del libro.

 

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Técnicas para facilitar el bien morir (Alice Bailey y el Tibetano)